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edificio de Cristo puro

el evangelio de Jesucristo

jesus es emanuel, es D-s con nosotros.

jesus es el Ungido, El Mesías, el Cristo.

jesus es el Hijo de D-s, unigénito.

jesus es D-s hecho hombre, es el único intermediario entre D-s y el hombre.

jesus es el Verbo de D-s, es la Palabra en acción.

jesus inicia su ministerio anunciando el reino de los cielos. Y dice que está cerca, muy cerca.

¿Qué es el reino de los cielos?

La sustancia de tal reino está descripta en parábolas:

El reino de los cielos es un señor que salió a sembrar su campo. Y las semillas dieron fruto. Pero el maligno vino al mismo terreno y también sembró su semilla. Y ambas crecieron juntamente. Pero en en final de los tiempos, cuando ya la cosecha esté pronta, El Señor tomará a sus ángeles servidores y separará la buena semilla de la mala; dándole un lugar consagrado a tal fin. Y a la mala semilla la quemará como a cizaña.

El reino de los cielos es una semilla de mostaza, la cual es la más pequeña entre todas las semillas. Pero cuando la misma crece viene a ser el mayor de todos los arbustos. Y bajo su sombra moran pájaros y aves.

El reino de los cielos es la levadura que leva la masa.

El reino de los cielos es un señor que encuentra un tesoro en un terreno, y compra tal terreno.

El reino de los cielos es un comerciante que encuentra una perla de mucho valor, y la compra.

El reino de los cielos es una red de pesca, en la cual quedan retenidos los buenos y los malos pescados. Y los pescadores separan el buen pescado guardándolos en canastas y quemando el malo. Los pescadores son los ángeles.

El reino de los cielos es un señor que pierde una oveja de otras noventa y nueve. Deja estas y va en búsqueda de la perdida. Y cuando la halla se alegra.

El reino de los cielos es un señor que perdona a un servidor su deuda. Y este servidor tiene la misma oportunidad con otro servidor, pero no lo perdona, por mas que la deuda es mucho más pequeña que la suya propia. Entonces viene el señor de ambos y arroja en la cárcel al servidor que más le debe, junto a su familia y su casa. Y esto por no haber sido compasivo.

El reino de los cielos es un señor que tiene un viñedo. Y sale en diferentes horas del día a buscar jornaleros. Y al final de la tarde va a pagarles a cada uno su valor; y a todos paga con el mismo precio, de acuerdo a lo acordado. Pero el señor es bueno y puede hacer lo que desea con su dinero.

El reino de los cielos es una boda, en la cual se invito a algunos, quienes no quisieron participar. Entonces se invitó a extraños, quienes si fueron dignos de la misma.

El reino de los cielos es como lo acontecido durante una boda. En la espera del novio había cinco doncellas sensatas y otras tantas que no supieron aguardar la llegada del novio convenientemente.

El reino de los cielos es semejante a un hombre que repartió dinero entre sus criados para que lo cuiden mientras el iba de viaje. Y hubo algunos que lograron que el dinero se duplicara, pero otro tuvo temor de hacer trabajar ese dinero y lo guardó y no lo hizo producir.

¿Dónde queda?

El reino de los cielos está en este mundo. De él participan los santos, por lo cual no pertenece a la materialidad. O en las palabras de Jesucristo: "no es de este mundo".

¿Quiénes son los santos?

Los santos son personas que han sido elegidas por D-s, aceptan por fe que Jesús es el Ungido, lo confiesan de boca, son bautizados por agua para arrepentimiento de pecado, por el Espíritu Santo para el nacimiento de un nuevo ser y por fuego para llevar la llama del Evangelio a donde vaya y esté.

Nacen como nuevo ser, revestidos del Espíritu Santo, con los frutos del amor, perseverancia, paciencia, templanza, mansedumbre, benignidad, dominio propio, fe, gozo, esperanza. Atiende a los huérfanos, a las viudas. Guarda los mandamientos de D-s y actúa de acuerdo a ellos.

En fin, están llevados a la perfección los dos mandatos del amor:

  1. Amar a D-s con todas las fuerzas, el corazón, el alma y la mente.
  2. Amar al prójimo, como uno se ama a sí mismo.

Este último mandato significa que el otro no es más importante que yo, ni yo más importante que el otro. Más bien, tengo que tratar al prójimo como si fuera yo mismo.

En los santos ha sido vencido las concupiscencias, el diablo y las tentaciones del mundo – porque no son del mundo.

Para explicar el reino de los cielos jesus utilizaba las cosas viejas y las nuevas previamente guardadas.